Popular al Parque reafirmó su lugar en el corazón de Bogotá con dos jornadas de música, memoria y celebración
El sol acompañó las dos jornadas de la tercera edición de Popular al Parque y pareció sumarse al ambiente de celebración que se instaló desde temprano en el Parque Simón Bolívar. Desde la apertura de puertas comenzaron a llegar grupos de jóvenes, parejas, familias, parches de amigos y adultos mayores que encontraron en la música popular una excusa para compartir recuerdos, cantar a todo pulmón y construir nuevas memorias.
Algunos asistentes, con lágrimas en los ojos, señalaron que con este Festival cumplieron un sueño: conocer a sus artistas favoritos “gracias por hacer esto gratis, nunca imaginé estar en un concierto de esta magnitud sin tener que pagar; me siento afortunada”, dijo Esperanza Alarcón, una señora de 72 años , que asistió con toda su familia.
De esta manera, a lo largo del fin de semana, el festival se transformó en un gran escenario de encuentro ciudadano donde cada canción evocó historias personales y emociones compartidas.
La jornada del sábado abrió con la presentación de Bryan Camacho, quien fue el encargado de inaugurar el festival con un repertorio marcado por el sentimiento y las canciones de cantina. Temas como El Milagrito y Borracho te recuerdo encontraron rápidamente eco entre los asistentes, que comenzaron a llenar la plazoleta principal mientras acompañaban cada interpretación. Más tarde, el artista distrital Joan Hernández llevó al escenario una propuesta que combinó la tradición popular con la sonoridad del acordeón, demostrando el talento emergente de Bogotá y la madurez artística construida desde una trayectoria que comenzó en la infancia.
La tarde continuó con Dareska, cuya voz potente y sensibilidad interpretativa cautivaron al público en una presentación que transitó entre la fuerza de la ranchera y la emotividad de las baladas populares. Luego llegó el turno de Sebastián Ayala, uno de los exponentes más destacados de las nuevas generaciones del género, quien provocó una de las primeras grandes ovaciones de la jornada con canciones que el público coreó de principio a fin, confirmando la conexión que ha logrado construir con las audiencias más jóvenes.
La representación distrital regresó con Pipe Jaime, quien realizó una presentación cargada de energía y cercanía con el público. Su actuación reafirmó la importancia que tiene Popular al Parque como plataforma para el talento local. Después, Hernán Gómez ofreció uno de los momentos más emotivos de la tarde. Su interpretación de clásicos asociados al despecho y a la tradición popular colombiana generó una conexión inmediata con asistentes de distintas generaciones, muchos de ellos cantando cada estrofa como si formara parte de su propia historia.
Con la llegada de la noche, Marbelle transformó el escenario en una celebración colectiva. Canciones que han acompañado a varias generaciones, como Collar de perlas de finas y Adicta al dolor, despertaron una respuesta masiva del público, que respondió con entusiasmo a cada una de sus interpretaciones. La artista demostró por qué continúa siendo una de las figuras más importantes de la música popular colombiana.
El cierre del sábado estuvo a cargo de Los Tucanes de Tijuana, una de las agrupaciones más esperadas del cartel. Desde los primeros acordes, miles de asistentes se entregaron a una presentación marcada por la energía, el carisma y un repertorio que cruzó fronteras. Himnos como La Chona y La última noche convirtieron el Parque Simón Bolívar en una gran pista de baile y pusieron el broche de oro a una jornada que dejó imágenes memorables de celebración colectiva.
Un domingo cargado de recuerdos
El domingo comenzó con el talento emergente de Daniel Merak, quien abrió la programación con una propuesta fresca y contemporánea que conectó especialmente con el público joven. Posteriormente, el artista distrital Óscar Roa llevó al escenario canciones atravesadas por historias cotidianas de amor y superación, consolidando un momento de cercanía y diálogo con los asistentes.
La tarde avanzó con la presentación de Kristian Camilo, cuya interpretación intensa y auténtica encontró una respuesta inmediata entre el público. Después llegó Luisito Muñoz, uno de los nombres más reconocidos de la música popular colombiana. Su repertorio provocó uno de los coros más grandes del festival, con miles de personas acompañando canciones que forman parte de la memoria musical de varias generaciones.
Uno de los momentos más celebrados de la jornada fue la presentación de Francy. La artista reafirmó su lugar como una de las voces femeninas más importantes del género con un espectáculo cargado de fuerza, sentimiento y mensajes de dignidad y resiliencia. Su actuación estuvo acompañada por una respuesta entusiasta del público que cantó temas como Si se fue, se fue y Que hablen de mí, temas que fueron coreados especialmente de las mujeres que encontraron en sus canciones una representación de sus propias experiencias.
La participación distrital continuó con Banda Siete, agrupación bogotana que demostró la solidez de la escena local a través de un espectáculo dinámico y festivo. Su presentación sirvió como antesala para uno de los actos internacionales más esperados del fin de semana.
Cuando cayó la noche, Edwin Luna y La Trakalosa de Monterrey llevaron al escenario una puesta en escena de gran formato en la que la banda interpretó temas de Pedro Fernández, Luis Miguel, con la Media vuelta, y el tema que más los hizo famosos Fíjate que sí. Así La agrupación mexicana confirmó el alcance internacional que ha alcanzado el festival y elevó la energía del cierre de la jornada.
El momento final llegó con La Banda del Aventurero, encargada de clausurar esta tercera edición de Popular al Parque con un emotivo homenaje a Yeison Jiménez. A través de un recorrido por algunas de las canciones que han marcado la carrera del artista colombiano, la agrupación construyó un cierre cargado de emoción, gratitud y reconocimiento a una de las figuras más influyentes de la música popular contemporánea. Miles de voces acompañaron cada interpretación, convirtiendo el final del festival en una celebración colectiva de un repertorio que ha acompañado innumerables historias de vida.
Durante dos días, Popular al Parque confirmó que la música popular es mucho más que un género musical: es un espacio de encuentro, identidad y memoria compartida. En cada presentación se hizo evidente la relación profunda que existe entre estas canciones y las experiencias cotidianas de quienes las escuchan. Ver a miles de personas cantar al unísono, abrazarse, brindar y emocionarse frente al escenario fue una muestra de la capacidad que tiene la música para reunir generaciones y fortalecer los vínculos entre ciudadanos.
Con 30 mil asistentes, Popular al Parque continúa consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad. Su crecimiento demuestra el lugar que la música popular ocupa en la vida cultural de Bogotá y la importancia de contar con escenarios públicos, gratuitos y de calidad que reconozcan la diversidad de gustos y expresiones musicales de sus habitantes.
