El arte que se trenza con los pies
A los ocho años, Odalis Yaneth Morales Velásquez aprendió a trenzar con los pies. En Tuchín, Córdoba, territorio de la cultura Zenú, su mamá y su papá le enseñaron durante tres meses un oficio que, casi cuatro décadas después, continúa siendo parte fundamental de su vida.
El tejido de la caña flecha es para Odalis, que nació sin brazos, mucho más que una técnica artesanal. Es concentración, aprendizaje y una forma de conectarse con el conocimiento que recibió de su familia. Con sus pies elabora sombreros vueltiaos y otras artesanías, manteniendo vivo un saber que se transmite de generación en generación.
Su historia también está atravesada por el conflicto armado. Ha sido víctima de desplazamiento forzado en dos ocasiones y perdió a su padre durante uno de estos hechos. Después de estas experiencias, decidió recuperar aquello que había aprendido en su infancia y convertirlo en una alternativa para generar ingresos para su familia.
Así nació Artesanías Odalis, el arte con los pies, un emprendimiento familiar en el que trabajan cuatro personas. Para ella, este proyecto representa también una manera de compartir la cultura Zenú y mostrar el potencial de las personas con discapacidad.
“Me impulsó dar a conocer el conocimiento de mi cultura Zenú, dar a conocer que las personas con discapacidad no tienen límites”, afirma.
Esta historia llegó al Instituto Distrital de las Artes - Idartes a través de El Arte con los Pies, propuesta presentada por Odalis a la Beca Bogotá Diversa Dirigida a los Sectores Sociales 2026, categoría 1: Prácticas Artísticas de las Personas con Discapacidad.
Para Odalis, recibir este reconocimiento significó una oportunidad para compartir su cultura y sus conocimientos en Bogotá, pero también para que otras personas conocieran su trabajo y su historia.“Para mí esto fue una bendición”, cuenta.
La relación entre Odalis y el Idartes está precisamente en ese encuentro: reconocer y visibilizar prácticas artísticas desarrolladas por personas con discapacidad y abrir espacios para que sus saberes, creaciones e historias hagan parte de la vida cultural de la ciudad.
Hoy, a sus 47 años, Odalis Morales continúa trenzando con los pies aquello que aprendió cuando era niña. Cada sombrero y cada artesanía cuentan una parte de su territorio, de su familia y de una tradición que ella mantiene viva a través de su trabajo.
