Rock 2025
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Un libro para escuchar lo que nunca se vio: las voces ocultas de 30 años de Rock al Parque

En la FILBo 2026, la escritora Tatiana Duplat presenta ‘Rock al Parque: 30 años. Bogotá y las voces de la trasescena.

Durante tres décadas, Rock al Parque ha sido mucho más que un festival: ha sido un espejo de la ciudad, un punto de encuentro y una construcción colectiva sostenida por miles de historias. Condensar esa memoria en un libro no es solo un ejercicio de investigación, sino también de sensibilidad y escucha.

La historiadora, gestora cultural y escritora, Tatiana Duplat, asumió ese desafío en Rock al Parque: 30 años. Bogotá y las voces de la trasescena, texto que será lanzado el 2 de mayo a las 4 p. m. en la Carpa Cultural de la Feria Internacional del Libro de Bogotá -FILBO 2026, en un conversatorio con el periodista músical Chucky García, la gestora cultural Bertha Quintero, el productor Edgar Cardona y María Claudia Parias, directora del Instituto Distrital de las Artes - Idartes.

Los retos y logros de las trasescena en la escritura

En entrevista con Idartes, Duplat reflexiona sobre los retos, hallazgos y emociones que atravesaron la escritura de un libro que busca amplificar muchas voces.

Bajo ese contexto, según la escritora “el mayor reto fue asumir la enorme responsabilidad de narrar una historia que no le pertenece a una sola persona, sino a toda una ciudad”. Duplat,  testigo de estos 30 años, aclara que entendió el peso simbólico de Rock al Parque no solo para el público, sino para sus colegas del sector cultural y para los músicos, un rol que ella misma desempeña .

Por eso, se propuso construir un libro polifónico, en el que distintas voces dialogaran en cada capítulo. Más allá de los artistas que han ocupado el escenario, su interés fue equilibrar la narrativa y dar protagonismo a quienes han sostenido el festival detrás de la escena : equipos técnicos, productores, gestores públicos, administrativos y funcionarios que han hecho posible que el evento se consolide como una política cultural de largo alcance.

Durante el desarrollo del libro, Duplat concibió el festival como un espacio de autorreconocimiento, como un espejo de ciudad en el que las diferencias se diluyen. “En el libro esta idea se desarrolla a partir de la noción de ‘encuentro entre extraños’: durante tres días, miles de personas se reúnen y suspenden las barreras sociales, económicas y políticas que suelen separarlas. Allí, la música se convierte en un lenguaje común que permite el reconocimiento mutuo, incluso entre quienes no comparten los mismos gustos. Más que un evento musical, Rock al Parque aparece como un espacio donde Bogotá se piensa, se encuentra y se transforma”, afirma la autora.

El proceso de investigación le permitió descubrir la dimensión titánica que ha implicado hacer posible el festival desde sus inicios. Testimonios como el de Rodrigo Mancera, de la banda Morfonia, revelaron contrastes sorprendentes: músicos que pasaron de tocar en escenarios pequeños a enfrentarse, de un momento a otro, a tarimas masivas sin siquiera haberse escuchado antes en retorno.

También la sorprendieron las dificultades administrativas de los primeros años. Relatos como los de gestores que debían transportar dinero en efectivo para pagar a artistas internacionales o lidiar con limitaciones tecnológicas, como las llamadas de larga distancia en una época sin infraestructura suficiente, evidencian el nivel de improvisación, riesgo y compromiso que implicaba cada edición.

A estas historias se suman transformaciones sociales profundas: el proceso mediante el cual las mujeres pasaron de cuestionar su presencia en el festival a apropiarse plenamente del espacio, tanto como público como sobre el escenario. Todo ello le permitió comprender que Rock al Parque no solo ha sido un evento musical, sino un proceso de cambio cultural.

Las sensaciones luego de condensar 30 años de historia

La sensación predominante es de orgullo. Para Duplat, el festival representa una conquista colectiva de la ciudad: un espacio en el que se ha aprendido a convivir, a compartir y a habitar lo público.

Duplat destaca especialmente la magnitud de Rock al Parque como el festival gratuito a cielo abierto más grande de Latinoamérica capaz de reunir cientos de miles de personas en una sola jornada. Más allá de las cifras, afirma que también le impresiona la continuidad del proyecto y la manera en que, durante 30 años, distintas generaciones han sostenido ese esfuerzo con compromiso y sentido de pertenencia.

Y justamente la publicación lleva un mensaje a estas generaciones que han crecido con el festival. “El libro les dirá que Rock al Parque es, en esencia, Bogotá misma. Que cada asistente hace parte de esa historia construida generación tras generación por personas que han entregado su tiempo, su energía y su pasión por el simple acto de compartir la música. Es un mensaje sobre pertenencia: la historia del festival no está solo en los archivos o en los escenarios, sino en cada experiencia vivida por quienes lo han habitado”, concluye Duplat.

Para la autora, este trabajo fue un honor profundo que marcará su vida. Representó la posibilidad de integrar, en un mismo proyecto, sus distintas facetas dentro del sector cultural. Más que un logro personal, lo asume como un privilegio: el de haber sido la voz que ayudó a tejer, desde múltiples relatos, la memoria viva de una ciudad.

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