De los procesos de formación Crea a la pantalla de la Cinemateca de Bogotá
Como parte de Ecos Crea, la Cinemateca de Bogotá fue escenario de una muestra de cortometrajes realizados por participantes de los procesos de formación artística del programa Crea del Instituto Distrital de las Artes - Idartes. Las historias, construidas colectivamente durante los espacios de formación audiovisual, llegaron a una de las salas de cine más importantes de la ciudad para encontrarse con nuevos espectadores y, especialmente, con sus propios creadores.
Para varios participantes, la proyección tuvo un significado particular: ver por primera vez sus trabajos en una pantalla de cine. Anderson Michel Mesa, quien participó como protagonista y camarógrafo en Sombras Adicciones, describió la experiencia como algo difícil de imaginar. "Verme ahí en la pantalla gigante, ver a mis compañeros, fue algo increíble", contó. Para él, que su cortometraje fuera seleccionado para presentarse en la Cinemateca representó un privilegio y una oportunidad que no esperaba vivir.
La muestra también permitió conocer historias que nacen de las inquietudes y preguntas de los jóvenes. Es el caso de Falsas Esperanzas, un cortometraje cuya historia gira alrededor de Víctor y aborda el tema de los falsos positivos en Colombia. Dylan Estiven Hernández García participó como guionista y propuso la idea inicial de la producción. En el proceso, junto con sus compañeros, incorporaron elementos como el romanticismo y los títeres para construir la narración.
La decisión de abordar este episodio de la historia del país responde a la importancia de mantener viva su memoria. "Queremos que no se olvide porque es un suceso muy importante que le sucedió a Colombia. La idea de las Madres de Soacha y de muchos barrios populares, no podemos dejar que se olvide", explicó Dylan.
Darwin Ramírez Tello, quien participó prestando su voz a uno de los personajes y colaborando en la creación de escenarios y algunas partes del guion, también encontró en este proyecto su primera experiencia audiovisual. Para él, acercarse al cine desde el colegio abrió una posibilidad para que los jóvenes compartan sus ideas de manera creativa. "Me sentí muy sorprendido y muy feliz. Primera vez que vengo a la Cinemateca y se presenta algo que yo y mis compañeros hicimos. También muy orgulloso", expresó.
Las experiencias de formación también se reflejan en la manera en que los participantes reconocen sus capacidades y encuentran motivaciones para continuar explorando el lenguaje audiovisual. Débora Raquel Robles González, actriz en el cortometraje Desaparecida, destacó la posibilidad de construir historias y trabajar colectivamente. "Es una experiencia única e innovadora, ya que podemos crear historias a través de lo audiovisual", señaló. Sobre la proyección en la Cinemateca, aseguró que este tipo de espacios motiva a seguir explorando el audiovisual.
Más allá de la exhibición, la muestra hizo visible el recorrido que hay detrás de cada producción: las ideas compartidas, la escritura de los guiones, la actuación, la construcción de escenarios, la grabación y la edición. También permitió que los participantes conocieran los trabajos de otros grupos y reconocieran distintas maneras de narrar sus realidades.
La llegada de estos cortometrajes a la Cinemateca de Bogotá reafirma la importancia de generar espacios de circulación para las creaciones que surgen en los procesos de formación artística. Para sus realizadores, ver sus historias en la pantalla grande fue también descubrir nuevas posibilidades para sus ideas y reconocer que aquello que comienza en un espacio de aprendizaje puede llegar a encontrarse con otros públicos.
